
Preparar café con prensa francesa puede parecer sencillo, pero hay detalles que marcan la diferencia entre una taza regular y una exquisita. Muchos aficionados se enfrentan a la dificultad de dominar esta técnica, lo que puede llevar a un café amargo o aguado. Aquí encontrarás una guía práctica para aprender a utilizar correctamente tu prensa francesa, evitando comunes errores y asegurando cada vez un café delicioso. Te ayudaremos a disfrutar de esa satisfacción de servir un café perfecto en casa, elevando tus momentos de café a un nuevo nivel.
- Cafetera francesa clásica manual
- Fabricada en acero inoxidable 18/10, bambú y cristal de borosilicato
- El filtro robusto de acero inoxidable 18/10 asegura una buena textura y sabor
- Forma práctica y sencilla de preparar los mejores cafés e infusiones en pocos minutos
- Fácil de limpiar, apta para el lavavajillas
Última actualización el 2026-05-20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados
Preparativos iniciales
El aroma del café recién hecho puede despertar un sinfín de recuerdos: esas mañanas tranquilas en las que sajabas a la cama, el sonido de la cafetera burbujeando en la cocina o el momento en que la primera taza te da ese empujón para empezar el día. Preparar café con una prensa francesa es todo un ritual que, si se hace correctamente, puede elevar tu experiencia y deleitar a tus sentidos. Antes de ponerte a jugar con el café, hay unos pasos clave que deberías considerar.
Elegir el café adecuado
¿Te has dado cuenta de que no todos los cafés son iguales? Quizás has probado algunas marcas que a tus amigos les encantan, pero a ti te dejan frío. La clave aquí está en elegir bien tu café. Para la prensa francesa, lo ideal es optar por un café con un tueste medio a oscuro: esos que suelen tener un sabor intenso y lleno de matices.
Si te lanzas a una tienda local o a la sección de cafés de tu supermercado, busca granos enteros y, si puedes, pídele al barista que te muele el café justo antes de preparar. La frescura es crucial, un café recién molido ofrecerá un sabor y aroma que lo `enlatado` no puede igualar.
Recuerda que la molienda debe ser gruesa para que el agua pueda extraer todos esos compuestos deliciosos sin que el café se vuelva amargo. Un café demasiado fino pasará por el filtro y puede que termines con un brebaje turbio al final. Así que, aunque el proceso de elegir tu café puede parecer simple, es fundamental tomar tu tiempo y experimentar con diferentes sabores y orígenes. ¡Y no dudes en ir probando hasta que encuentres tu favorito!
Equipamiento necesario
Cuando hablamos de café con prensa francesa, el equipamiento puede parecer muy sencillo, pero hacer las cosas bien tiene su receta. Primero, por supuesto, necesitas una buena prensa francesa. Entre las opciones destacadas, tenemos la LACOR 62163, que es perfecta si buscas una capacidad de 0.35 litros, ideal para un par de tazas en tus mañanas. Si necesitas algo más grande, la Bodum Kenya ofrece espacios para preparar hasta 8 tazas, excelente para esos días en que recibes amigos o familiares.
Además de la prensa, tendrás que asegurarte de tener a la mano un buen molino de café. Recuerda, moler justo antes de usar es la mejor manera de asegurar que el café conserve su sabor. También necesitarás agua, claro, pero no cualquier agua. Usar agua filtrada o mineral puede marcar la diferencia. El agua del grifo muchas veces tiene un sabor que puede arruinar incluso el mejor café.
Por último, es bueno tener un termómetro a mano para estar seguro de que el agua no esté hirviendo. Idealmente, deberías usar agua a unos 90-95 °C para obtener la mejor extracción. Con solo estos simples elementos, estarás listo para preparar una taza de café que hará a cualquiera preguntarse en qué cafetería lo compraste.
- Recipiente en cristal borosilicato
- Para usar con café molido
- Capacidad: para 8 tazas
- Fabricación en Europa
- Presentación: caja individual/regalo
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Pasos para hacer café con prensa francesa
Un buen café puede transformar tu mañana, y no hay nada mejor que la rica textura y los sabores intensos que logra una prensa francesa. ¿Te has dado cuenta de que, a veces, el café que haces en casa no sabe igual que el que te sirven en tu cafetería favorita? Eso es porque la técnica también cuenta. Aquí te voy a contar cómo hacer de tu café una experiencia digna de los mejores baristas.
Medir el café y el agua
Hay un truco que muchos no conocen: la proporción de café a agua es clave para obtener el sabor perfecto. Por regla general, se recomienda usar dos cucharadas de café molido por cada 180 ml de agua. Puede que a primera vista parezca complicado, pero solo necesitas una balanza de cocina o un medidor para que todo quede en su punto.
Digamos que estás usando la Prensa Francesa LACOR 62163. Esta cafetera tiene una capacidad de 0.35 litros, lo que significa que deberías optar por aproximadamente 4 cucharadas de café. Así, te aseguras que cada taza que prepares tenga esa intensidad que tanto te gusta. Un buen consejo es que el café sea grueso, para evitar que pase por el filtro y amargue tu bebida. Si quieres experimentar, puedes ajustar la cantidad a tu gusto, pero empieza con esta base y ve probando, el café es un arte, y cada quien tiene su toque personal.
Calentar el agua a la temperatura correcta
La temperatura del agua también juega un papel fundamental que no puedes subestimar. Si alguna vez has probado un café que sabe plano o amargo, probablemente fue porque el agua estaba demasiado caliente o demasiado fría. Idealmente, el agua debe estar entre 90°C y 96°C. Si no tienes un termómetro, no te preocupes, hay un truco práctico: calienta el agua hasta que empiece a hervir y déjala reposar unos 30 segundos antes de usarla.
Si estás utilizando la Bodum Kenya, que puede preparar hasta 8 tazas a la vez, asegúrate de calentar suficiente agua. Para cantidades mayores, solo sigue la proporción que mencionamos antes. Y recuerda, usar agua buena también es clave, si el agua de tu grifo no sabe bien, tu café tampoco lo hará. Un agua fresca y limpia realza las notas del café, llevándolo a un nivel superior.
Hacer café en prensa francesa no es solo una tarea, es un ritual que merece atención. Cuando sigues estos pasos, te aseguras de que cada taza sea como una mini obra de arte. ¡Disfruta!
- Cafetera embolo de 1L ( 34 Onz ) de capacidad perfecta para preparar tanto café como té para 4 - 6 personas.
- Recipiente de vidrio de borosilicato resistente a altas temepaturas con boquilla anitgoteo .
- Carcasa elegante con asa ergonomica y pestaña de sujeción para mantener de forma firme y segura la jarra del interior.
- Filtro extraible de acero inoxidable 304 (18/10) facil de usar.
- Facil de lavar y apta para lavavajillas. Se puede usar en el microondas ( sacar el filtro anteriormente )
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Proceso de preparación
A esa hora de la mañana en la que el mundo apenas comienza a despertarse, la cocina se llena de aromas y promesas. No hay nada como el primer café del día, y si tienes una prensa francesa, sabes que el ritual de preparación es casi sagrado. Pero, ¿cuál es el secreto para que ese elixir negro sea realmente espectacular? Vamos a desglosarlo en pasos sencillos.
Infusión y tiempo de espera
El primer paso es la infusión, y aquí es donde muchos se sienten confundidos. Puede que hayas visto a alguien vertiendo agua hirviendo sobre el café molido y pensado que eso basta, pero hay más que eso. La proporción de café y agua es crucial. Para una prensa francesa, suele recomendarse usar entre 1:15 y 1:17. Es decir, por cada gramo de café, utiliza entre 15 a 17 gramos de agua.
Digamos que estás usando la LACOR 62163, que tiene una capacidad de 0.35 litros. Esto significa que necesitarás aproximadamente entre 23 y 24 gramos de café molido. Esos gramos marcan la diferencia entre un café que deleita y uno que se queda en el olvido.
Ahora, una vez que tengas tu café y agua caliente, vierte el agua sobre el café molido y asegúrate de cubrirlo bien, dejando espacio para que los gases del café escapen. Este es un momento fundamental, si lo haces, verás cómo el café empieza a burbujear y florecer, liberando aromas que te invitan a dejar todo y disfrutar de ese sabor. ¿Ya te imaginas el olor?
Una vez que everythings está listo, hay que dejarlo reposar. Aquí es donde entra el tiempo de espera. Necesitas que el café infusione durante al menos 4 minutos. Este periodo es vital para asegurarte de que el agua absorba todos esos sabores y aromas como debe ser. Si lo dejas menos tiempo, el café estará aguado y sin personalidad. ¡Nada de eso!
Es recomendable usar un temporizador para no perderte en el tiempo, ya que 4 minutos parecen poco, pero pueden convertirse en minutos de distracción. Mientras esperas, puedes aprovechar para calentarte un poco más con alguna música suave, o incluso preparar el vaso donde vas a servir tu café.
Recuerda, si te pasas de tiempo, tu café puede volverse amargo. Al pasar los 7 minutos, es noche cerrada en la fiesta del sabor. Por lo tanto, la clave aquí es ser puntual y disfrutar ese momento de espera. La esencia del café no solo está en lo que bebes, sino en todo el proceso que lo llevó a tu taza.
Así que ya sabes, la próxima vez que prepares café con tu prensa francesa, piensa en cada paso. Con un poco de práctica y atención, ese café se convertirá en tu favorito, y no solo porque es un buen café, sino porque has aprendido a hacerlo correctamente. ¡Buen café, buena vida!
Consejos para una mejor extracción
Cuando se trata de preparar café con una prensa francesa, es como tener una conversación íntima con cada grano de café. A veces, una pequeña variación en el proceso puede transformar una taza promedio en una experiencia sensorial increíble. Los pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Aquí te dejo algunos consejos que te ayudarán a perfeccionar tu técnica y a que cada sorbo sea memorable.
Movimiento del émbolo
¿Te has dado cuenta de que a veces el café sabe mejor si lo preparas con un poco de cuidado extra? Al utilizar el émbolo de la prensa francesa, la forma en la que lo mueves puede cambiar todo. Es crucial evitar una presión brusca. Cuando empujas el émbolo, hazlo de forma suave y constante. Si aprietas demasiado rápido, podrías romper los granos y provocar un amargor indeseado.
Otra cosa que puedes tener en cuenta es el tiempo de infusión antes de presionar. Unos 4 minutos son lo ideal para que los aceites y sabores se extraigan plenamente. Mientras esperas, ese aroma que envuelve la cocina se vuelve casi mágico, creando un ambiente relajante.
Por último, ten cuidado con el ángulo en el que mantienes la jarra. Si la inclinas demasiado, puedes terminar derramando café, ¡y eso no le hace justicia a la obra de arte que has creado! Un movimiento delicado y controlado no solo ayuda a evitar derrames, sino que también asegura una extracción uniforme de los sabores. Todo cuenta.
Ajuste de la molienda del café
La molienda del café es una de esas cosas que muchos pasan por alto, pero si quieres un café excepcional, no puedes dejarlo al azar. La textura fina o gruesa de los granos hace más que solo influir en el sabor, afecta toda la extracción. Si la molienda es demasiado gruesa, tu café puede salir aguado y soso. Por otro lado, molerlo demasiado fino puede resultarle amargo. Es un pequeño gran equilibrio que vale la pena buscar.
Para tener una referencia, si estás usando la LACOR 62163, podrías optar por una molienda media, similar a la sal de mesa. Esto permitirá que el agua se mezcle bien con el café y libere todos esos sabores deliciosos. Si tienes la Bodum Kenya, también te servirá de guía, adapta la molienda a tus preferencias, pero no olvides el balance.
Recuerda también que cada tipo de café tiene sus propias características. Por ejemplo, un café arábica podría requerir un ajuste diferente que un robusta. Experimenta un poco, prueba diferentes tamaños de molienda y disfruta del proceso. Con cada intento, te irás acercando más al café perfecto que sueñas.
La clave está en la paciencia, así que no te frustres si no sale perfecto a la primera. ¡El arte de hacer café es un viaje, no un destino!








